
El registro obligatorio de líneas telefónicas de celulares genera desconfianza e incertidumbre porque el gobierno no brindó información suficiente sobre el tema, tampoco midió las consecuencias económicas ni trazó un plan para evitar otros delitos como robo de identidad, consideran expertos.
“A partir del 1 de julio no van a tener acceso a su banca digital porque sabemos que requiere autenticación y es necesaria la línea telefónica móvil. Tampoco van a poder acceder a servicios digitales como aplicaciones de comercio electrónico, aplicaciones de transporte, delivery. Muchos otros servicios digitales también están anclados a que recibas un mensaje de texto con contraseñas de doble seguridad para poder acceder a las cuentas”, explica Radamés Camargo.





