
Tras la derrota electoral de Morena en Coahuila, expertos alertan de que este escenario podría cambiar para 2027 y 2030, pues el partido en el poder ha ido tejiendo un andamiaje legal y constitucional diseñado estratégicamente para blindar su movimiento contra futuras derrotas en las urnas y asegurar su permanencia y control territorial.
Dicho entramado incluye las reformas para anular elecciones por injerencia extranjera, por injerencia del crimen organizado, la ampliación en el cargo de magistrados electorales federales y la elección judicial que definió a jueces por “acordeones”.





