
CIUDAD DE MÉXICO-Los líderes progresistas de América Latina están cada vez más acorralados por el tema del crimen organizado debido a la presión del gobierno del presidente Donald Trump y de sus propios votantes, quienes señalan los resultados de la guerra contra las pandillas del presidente de El Salvador.
El ansia por una respuesta más contundente a los problemas endémicos ha crecido durante años en América Latina. Las tácticas punitivas que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, puso en marcha contra las pandillas de su país en 2022, produjeron una fuerte disminución de los homicidios y un aumento en la aprobación por parte de los salvadoreños.
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Bukele no solo presume el éxito en casa, sino que también ha buscado exportar su enfoque, ganando seguidores entre los votantes y populistas conservadores de todo el hemisferio, incluido Trump.
En el último año, Trump ha adoptado un enfoque más confrontativo hacia América Latina que cualquier presidente de Estados Unidos en la historia reciente. Declaró a un gran número de grupos criminales latinoamericanos como organizaciones terroristas extranjeras, depuso al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para ser juzgado por cargos de narcotráfico, amenazó con acciones militares en una serie de países y señaló a Bukele como un ejemplo de lo que quiere ver para el resto de la región.
Eso ha aumentado la presión sobre los gobiernos más progresistas de México, Colombia y Guatemala, que habían propuesto soluciones más integrales a los problemas endémicos, como erradicar la corrupción y ofrecer oportunidades económicas a los jóvenes.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, fue quien sintió más recientemente esa presión cuando presuntos miembros de pandillas mataron a 10 policías en aparente represalia por la negativa del gobierno a otorgar privilegios a los líderes encarcelados de esos grupos delictivos. El domingo por la noche, declaró un estado de emergencia que restringe algunos derechos constitucionales.
“La combinación de la creciente presión de Estados Unidos y la referencia a la derecha de Bukele, que ofrece una respuesta a los problemas de seguridad, ha… obligado a los gobiernos a equilibrar pragmáticamente sus propios principios con las crecientes demandas de ejercer acciones contundentes”, afirmó Tiziano Breda, analista senior para América Latina y el Caribe del grupo de análisis de conflictos, ACLED.
EL ESTADO DE EMERGENCIA EN GUATEMALA PODRÍA LIMITAR DERECHOS
Las cosas llegaron a un punto crítico en un estallido de violencia el fin de semana en Guatemala, cuando los reclusos en prisiones notoriamente controladas por pandillas se amotinaron y tomaron a los guardias como rehenes. Cuando las autoridades recuperaron el control de uno de los centros penitenciarios, presuntos miembros de pandillas en la capital asesinaron a 10 policías.