
A pesar de los esfuerzos de las autoridades por reducir el uso y venta de pirotecnia en la región Sureste de Coahuila, la creatividad de los vendedores clandestinos parece no tener límites. Mientras los operativos en municipios como Ramos Arizpe y Arteaga han logrado decomisar grandes cantidades de cohetes, la venta física de estos productos sigue siendo un misterio.





