
El secretario de Estado, Marco Rubio, dio inicio el jueves a una visita de dos días a la Ciudad del Vaticano e Italia reuniéndose con el Papa León XIV, días después de que el presidente Trump afirmara que el primer pontífice nacido en Estados Unidos estaba “poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente”.
Rubio, católico practicante, se reunió por separado con León XIII y el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, durante una visita que duró aproximadamente dos horas y media.





