Hace 15 años, el 31 de octubre de 2010, la cadena AMC apostó por una historia que combinaba terror, drama y supervivencia. “The Walking Dead” llegó en plena era dorada de las series con una propuesta arriesgada: una narrativa postapocalíptica centrada no solo en los zombis, sino en la descomposición moral y social de los humanos. Su estreno superó todas las expectativas y alcanzó picos de audiencia de más de 17 millones de espectadores, convirtiéndose en una de las series más vistas de la televisión por cable.
