Armando González encendió las alarmas en Chivas tras mostrar su enojo al ser sustituido en el partido ante Atlético de San Luis, una reacción que no pasó inadvertida ni para la afición ni para el cuerpo técnico. Ante lo ocurrido, Gabriel Milito decidió hablar directamente con el canterano rojiblanco para dejar claro que ese tipo de comportamientos no deben repetirse.
Desde su llegada a Verde Valle, el técnico argentino ha sido enfático en que el proyecto deportivo se basa en la disciplina y el compromiso colectivo. Una de sus frases que más eco ha tenido en el club es que llegó porque la directiva confía en su idea y que “las caritas no van”, una postura que ya había quedado clara en el Apertura 2025 con Alan Pulido y que ahora, en el Clausura 2026, también ha alcanzado a Érick Gutiérrez.
En este contexto, Armando González volvió a estar en el centro de la conversación cuando, tras salir de cambio, arrojó una playera al dirigirse a la banca, gesto que fue captado por las cámaras y generó debate en redes sociales. Para algunos, reflejó su carácter autoexigente; para otros, una señal de inconformidad con el entrenador.
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Lejos de aplicar un regaño inmediato, Gabriel Milito optó por el diálogo. El estratega argentino citó al delantero y habló de frente con él, luego de que la escena ante el Atlético de San Luis dejara la impresión de que “Hormigol” había reaccionado con molestia e incluso con un berrinche.
Durante la charla, el jugador aclaró la situación. Reconoció que salió molesto, pero no por la decisión técnica, sino porque sentía que había dejado pasar oportunidades claras de gol y que pudo haber aportado más al marcador.
