19.5 C
Monclova
jueves, febrero 12, 2026
spot_img

Coahuila: Entre la maquila y los robots

Nos lo dicen a diario, pero pareciera que no lo creemos. Ya están entre nosotros, ya desplazaron a muchas personas y no reaccionamos. No hay plan ni estrategia en el horizonte. Siguen apostando a la manufactura, en particular la automotriz, como si nada hubiera cambiado. Nos acostumbramos a medir el éxito en naves industriales y en los empleos que promete la siguiente maquiladora. El modelo funcionó, dio trabajo y crecimiento. Pero el mundo está cambiando y seguirá cambiando, con nosotros, sin nosotros o incluso a pesar de nosotros.

La automatización, la inteligencia artificial y la robótica están transformando el mercado laboral. Estados Unidos enfrenta un déficit histórico de trabajadores manufactureros. Algunos van a insistir en México como alternativa, aunque muchas empresas optarán por sustituir esa demanda de mano de obra por robots. Resulta que son más baratos que la mano de obra barata: no hacen huelgas, trabajan 24/7 y pueden hacerlo desde Estados Unidos, donde la energía no es un problema y la certeza jurídica es mayor.

TE PUEDE INTERESAR: Coahuila: El silencio oficial ante el desempleo

La industria del futuro necesitará menos personas y más tecnología. Y esa realidad obliga a preguntarnos qué tan sostenible es seguir apostando a un modelo intensivo en mano de obra que se está agotando.

La manufactura seguirá siendo importante, sin duda. Sería ingenuo pensar lo contrario. Pero igual de ingenuo es creer que puede ser el único pilar económico de nuestras comunidades. Una economía excesivamente dependiente de fábricas es, por definición, una economía frágil. Basta una decisión corporativa tomada a miles de kilómetros, un cambio tecnológico o una crisis internacional para que todo el esquema se tambalee. Ya lo estamos viendo. Por eso la palabra clave para los próximos años debe ser diversificación.

Ciudades como Piedras Negras tienen una ventaja: es frontera. Aunque el desempleo que azota a Coahuila ha impactado, está lejos de compararse con la crisis por la que atraviesa el Sureste de Coahuila.

El turismo médico, el turismo familiar, el turismo comercial y de servicios generan empleos que ningún robot puede reemplazar: atención humana, trato directo, hospitalidad, logística, comercio y servicios profesionales. Son economías más nobles porque dependen de personas atendiendo personas.

Diversificar significa fortalecer el comercio local, la salud, la educación, la logística, la tecnología, así como las pequeñas y medianas empresas. Significa entender que el desarrollo del futuro no puede descansar en un sólo pilar.

No todo tiene que ser líneas de ensamblaje. Una ciudad fronteriza moderna debe aspirar a ser también un centro de servicios, de intercambio binacional, de turismo y de conocimiento. Esa combinación es la que da estabilidad y crecimiento a largo plazo.

TE PUEDE INTERESAR: Coahuila: Por sentido provisorio, los empeños deben diversificarse en los procesos productivos

La apuesta es por la diversificación económica con metas concretas: un programa integral de impulso al turismo y los servicios; incentivos reales para el emprendimiento local; alianzas entre universidades y sector productivo para formar talento; inversión en infraestructura urbana y de salud; y una política pública que vea a la frontera no únicamente como zona industrial, sino como plataforma de servicios binacionales.

Seguirán llegando fábricas una vez que pase la tempestad; Saltillo y Nuevo Laredo se saturan, no hay opción, y bienvenidas sean. Pero el futuro no puede depender sólo de ellas. El reto es construir una ciudad capaz de convivir inteligentemente entre la maquila y los robots, sin quedar atrapada por ninguno de los dos. Una economía más diversa es también una sociedad más fuerte.

Facebook: Chuy Ramírez

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Ultimas noticias