
No me gustan los programas de viajes, básicamente porque me frustra no ser yo el que anda de pata de perro por el mundo, monetizando además lo que el resto de la humanidad debemos pagar con grandes sacrificios. “¡Me da muchísimo coraje!”, para ponerlo en palabras de Ricardo “El Little Chicken” Anaya. “¡Es insólting and onacéptabol!”





