
NUEVA YORK- En cambio, la presidencia de Biden quedará en los libros de historia como una interrogante entre dos mandatos de Donald Trump, una pausa en medio de un periodo caótico de cambio, para bien o para mal. Biden quería convertir a Trump en un asterisco en la historia estadounidense, que pronto sería olvidado. Ahora será él quien tendrá que justificar su gestión para la posteridad.





