
Ser estadista no es lo mismo que ser gobernante. El estadista siempre tiene una visión integral e incluyente y por ello toma la representación de todos, tanto afines como opositores. La ideología siempre ha estado ausente en la actuación de los grandes estadistas, pues ésta conduce a la exclusión y a enfrentamientos innecesarios. Una causa de gran significado nacional hace converger las expectativas de todos los ciudadanos en busca de un mejor país, guiados por la confianza en su líder.





