El robo de combustibles de los ductos y pipas de Petróleos Mexicanos (Pemex), el llamado huachicol tradicional, provocó el deterioro más grave de los últimos ocho años.
El reciente reporte financiero de la empresa que encabeza Juan Carlos Carpio Fragoso indica que la sustracción ilegal de crudo, gasolinas, diesel y turbosina dejó una pérdida operativa de 9 mil 180 millones de pesos entre abril y junio, la más severa desde 2018.
