La amenaza se convirtió en ruptura. La UEFA y sus 55 federaciones anunciaron de forma conjunta este jueves un boicot sin precedente: ninguna selección europea participará en torneos de la FIFA mientras siga vivo el proyecto de Gianni Infantino para abrir a inversionistas privados una parte del negocio de la Copa del Mundo.
La resolución llegó después de una reunión de emergencia que duró casi dos horas.
El resultado fue 55-0. No hubo fisuras en Europa. Eligió plantar cara antes que aceptar lo que considera la privatización del mayor legado del futbol.
