* En el siglo XIX, y gran parte del siglo XX, el compositor que se preciara de serlo, emigraba a Francia para fortalecer y encontrar su identidad musical en las aulas del Conservatorio de París. En esas décadas de transición política, social y científica, la Ciudad Luz se había establecido no solo como la urbe cultural (literatura, pintura, teatro, danza, filosofía, etc.), sino también de la música, que emergió como la sede desde donde irradiaban las ideas y las vanguardias musicales.
