A pocas horas de la final y antes de entrar en tema, cabe agradecer a Argentina y España por emocionarnos y alimentar nuestra pasión con buen fútbol, cada uno a su manera.
El fútbol es una pasión mundial y la FIFA se aprovecha de ella. Incluida la final de hoy, se batieron los récords de asistencia a los estadios y de precio de las entradas. Un Gianni Infantino, exultante, se dibuja como el rey de las finanzas que cualquier gobierno contrataría. Sin embargo, todo tiene su contraparte.
