¿Les platico? ¡Arre!
El 4 de noviembre de 1963, la Reina de Inglaterra fue con toda su corte al teatro de Londres, donde Los Beatles ofrecerían un concierto dedicado a la realeza.
Brian Epstein, el mánager del cuarteto de Liverpool, se comía las uñas, temiendo que John Lennon hiciera alguna de sus acostumbradas barbaridades, ante tan selecta audiencia.
