
Si tienes un familiar pensionado o tú mismo recibes este beneficio mensual, seguro recuerdas aquellos ayeres donde los pasillos del IMSS o del ISSSTE se llenaban cada seis meses de adultos mayores buscando la famosa fe de vida.
Afortunadamente, los tiempos han cambiado y la burocracia ha cedido terreno a la tecnología. Hoy en día, las bases de datos de las instituciones de salud y el Registro Civil se comunican de forma automática, cruzando información para saber quién sigue activo en el sistema.





