El futbol mexicano amaneció con una noticia que pocos esperaban. Después de escribir una de las páginas más exitosas en la historia reciente del Club América, André Jardine dejará el banquillo azulcrema, poniendo fin a una etapa marcada por títulos, récords y una identidad competitiva que convirtió a las Águilas en el equipo dominante de los últimos años.
La salida del estratega brasileño provocó una inmediata ola de reacciones entre aficionados, analistas y exjugadores. No es para menos. Jardine logró algo que ningún otro entrenador había conseguido en la era de los torneos cortos: convertirse en el primer director técnico tricampeón del futbol mexicano.
