Estados Unidos vivirá un Mundial de Futbol muy caro. “En las tres sedes todo es ya muy caro y lo será más durante el evento; pero la parte estadounidense del torneo llega con una condición más difícil”, comenta el analista Ernesto Rubio a EL UNIVERSAL; refiere que el extranjero que quiera entrar a un estadio en las sedes estadounidenses se enfrentará a precios de un evento premium, distancias lejanas, hoteles encarecidos, transporte local saturado y, en unos casos, trámites migratorios.
Con los datos disponibles hasta mayo de diversas empresas digitales que ofrecen los servicios, una semana en EU para ver uno o dos partidos de fase de grupos difícilmente baja de 3 mil 500 a 4 mil 500 dólares por persona en el mejor caso razonable; en un escenario medio, con hotel propio y entradas disponibles en venta general o reventa oficial, el costo se mueve entre 5 mil y 8 mil 500 dólares; y en partidos de alta demanda puede superar 10 mil dólares sin lujos.
