Las versiones acerca de una supuesta participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la muerte del presunto narcotraficante Francisco Beltrán, alias “El Payín”, del Cártel de Sinaloa, han abierto un debate en Estados Unidos acerca de los alcances de la guerra antidrogas de la administración de Donald Trump y la legalidad de este tipo de operaciones que pueden constituir ejecuciones extrajudiciales.
La CIA y el gobierno mexicano rechazaron la versión publicada por la cadena CNN, según la cual, el ataque contra “El Payín” fue un “asesinato dirigido, facilitado por oficiales de operaciones de la CIA”, parte de una campaña más amplia de la agencia en México, conducida por un grupo de élite llamado Rama Terrestre, para desmantelar redes de cárteles.
