
Al oriente de Culiacán se encuentra lo que los sinaloenses llaman las huellas de la narcoguerra en Sinaloa, que ha dejado más de 2 mil muertos en casi dos años de enfrentamientos en los municipios de la entidad.
Es la pensión vehicular de la Fiscalía General del Estado, donde se almacenan al momento 2 mil 500 vehículos —entre autos tipo sedán, camionetas, motocicletas, reiser y aeronaves— asegurados en el marco de la disputa entre Los Chapitos y La Mayiza por el control del Cártel de Sinaloa, que se desató en septiembre de 2024 y parece no tener fin.





