El rial se había mantenido estable durante las primeras semanas de la guerra, que comenzó el 28 de febrero, en parte porque hubo poco comercio o importaciones que ingresaran al país.
La cotización de la moneda comenzó a caer hace dos días. Expertos advierten que la caída del rial podría avivar aún más la inflación en un país donde muchos bienes importados —desde alimentos y medicinas hasta productos electrónicos y materias primas— se ven afectados por la cotización del dólar.
