
¿Les platico? ¡Arre!
Sanjuana Martínez se quiere inmolar como la Doncella de Orleans al victimizarse de amenazas de muerte que solo existen en su alucinada y árida mente. “He recibido amenazas de muerte”, pregona en su FB, chats y redes, porque no tiene medio de comunicación propio.
El problema es que está engatusando a ingenuos activistas de pacotilla, que copian sus libelos y van más allá, al sumarse a los insultos que profiere Sanjuana contra sus críticos.
En consecuencia, la hoguera purificadora va a quemar también a quienes le siguen el juego en las malditas redes sociales, como las llamó Umberto Eco.
A ti te lo digo, Patricia Pérez “papera”; entiéndanlo los demás que le siguen el juego.
Curiosamente, el fuego de la hoguera arde porque ella misma lo prendió con sus ataques a quienes criticamos lo que hizo bajo las órdenes de AMLO. Se le olvidó que ser funcionaria pública la vuelve objeto del escrutinio público.





