El expresidente búlgaro, afín a Moscú, ha obtenido una mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias, lo que podría aportar estabilidad política al país tras años de coaliciones efímeras, pero lo deja en una situación delicada en lo que respecta a los asuntos de la UE.
Tras el recuento finalizado el lunes, el partido Bulgaria Progresista de Rumen Radev, ex piloto de combate y jefe de la fuerza aérea, obtuvo el 44,6% de los votos, lo que le otorgaba aproximadamente 131 de los 240 escaños de la asamblea nacional.
