
La crisis en el Estrecho de Ormuz ha intensificado la presión sobre Pemex que enfrenta paros operativos, fallas técnicas y mayores costos en un entorno de alta volatilidad de los precios del crudo.
El encarecimiento del petróleo, -con el Brent y el WTI alrededor de los 100 dólares por barril- anticipa un periodo prolongado de tensión en el suministro.





