
La presidenta Claudia Sheinbaum planteó una transformación en la forma en que se realizan las transacciones en el país. Su propuesta busca impulsar la digitalización de pagos, tomando como referencia modelos implementados en países como China y Brasil, donde el uso de efectivo ha disminuido de manera significativa.
El objetivo central es avanzar hacia una economía más formal, en la que las operaciones sean más fáciles de rastrear y se reduzcan prácticas informales. Este enfoque también pretende ampliar el acceso a herramientas financieras para sectores que históricamente han estado fuera del sistema bancario.





