
A más de un mes de la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio “El Mencho” Oseguera, en un operativo para su captura, y a un año del descubrimiento del Rancho Izaguirre, dirigentes de organizaciones de buscadores, activistas en derechos de la infancia y expertos advierten que no hay una estrategia ni un marco legal que frene o sancione la desaparición de jóvenes o que sean enrolados por el crimen organizado en Jalisco.
Indican que en esa entidad la desaparición se ha convertido en una industria criminal y uno de los negocios más importantes del CJNG, negocio que no ha disminuido ni se prevé que baje con la muerte de “El Mencho”, porque habrá escisiones y nuevos cárteles que requieren mano de obra.





