
Teherán aseguró que está preparado para responder a una eventual operación terrestre estadounidense, acusando a Washington de enviar mensajes contradictorios: hablar de diálogo en público mientras, en privado, afina planes militares.
Las advertencias iraníes llegaron al cumplirse un mes del conflicto que ha dejado miles de muertos y provocado la mayor disrupción energética global de la que se tenga registro.





