
En el corazón de Roma, frente a la Basílica de San Juan de Letrán, se encuentra uno de los sitios más significativos para la tradición cristiana: la Escalera Santa. Este conjunto de 28 peldaños de mármol blanco es considerado, según la fe católica, como el mismo que subió Jesús de Nazaret durante su juicio ante Poncio Pilatos, momentos antes de ser condenado.
La estructura forma parte del Santuario Pontificio conocido como Scala Sancta y ha sido preservada durante siglos bajo estrictas medidas de cuidado. Para proteger los escalones originales, estos se encuentran cubiertos con madera, aunque en algunos puntos se han habilitado pequeñas ventanas que permiten observar el mármol original, marcado por el paso del tiempo y la devoción.





