La prensa estaba invitada, pero no asistió. Dos carteles pegados a cada lado de la entrada invitaban a entrar al “Le Grand Café” de París, en el número 14 del Boulevard des Capucines. En ese lugar, un 22 de marzo de 1895, se presentó el cinematógrafo Lumière, la gran innovación de los hermanos Auguste y Louis Jean Lumière.
Ese día proyectaron “La Sortie de l’usine Lumière à Lyon”, o “La Salida de la Fábrica Lumière en Lyon”. Los 33 espectadores quedaron maravillados, entre ellos Georges Méliès, director de teatro francés y pionero del cine, y quien dijo que: “En este espectáculo, nos quedamos todos sin habla, aturdidos, sorprendidos más allá de la expresión”.
