
A partir de 2026, México dio un giro en su política de atención a personas desaparecidas, al eliminar el tiempo de espera que antes se exigía para iniciar una denuncia. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que ahora la búsqueda debe comenzar de inmediato, sin necesidad de esperar 24, 48 o 72 horas.
Este cambio forma parte de una estrategia más amplia para agilizar la respuesta institucional y reducir el tiempo de reacción ante una desaparición, considerado un factor clave en la localización.





