La presidenta Claudia Sheinbaum abordó la tensión por la entrega de agua a Estados Unidos y dejó clara la postura del gobierno mexicano: la escasez hídrica en el norte del país limita cualquier cumplimiento inmediato del tratado bilateral.
“No se puede entregar el agua que no existe”, afirmó desde Palacio Nacional, al referirse al adeudo pendiente del río Bravo. La mandataria explicó que el incumplimiento parcial no responde a falta de voluntad, sino a las condiciones extremas de sequía que han afectado particularmente a estados como Coahuila.
