Con las preocupaciones de los votantes de Estados Unidos sobre el costo de vida sin señales de disminuir, algunos demócratas están redescubriendo una táctica tradicionalmente republicana para volver a poner dinero en los bolsillos de la gente: recortar impuestos.
El senador Chris Van Hollen, de Maryland, propone poner fin en la práctica al impuesto federal sobre la renta para las personas que ganan 46 mil dólares o menos al año y reducirlo para quienes ganan hasta unos 60 mil dólares más que esa cantidad. El senador Cory Booker, de Nueva Jersey, quiere garantizar que los hogares no paguen impuesto sobre la renta por los primeros 75 mil dólares de ingresos.
