Los programas sociales, sello insignia de los gobiernos morenistas, han servido para contener las desigualdades que se enfrentan en México; sin embargo, han olvidado su objetivo primordial: dar bienestar a los mexicanos con el acceso a servicios de calidad en materia de salud, educación, seguridad y transporte, entre otros.
En entrevista con el medio de comunicación El Universal, Eduardo Bohórquez López, director de Transparencia Mexicana de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, afirmó que los programas sociales han servido como un mecanismo para contener los efectos de la desigualdad en México, pero no para dar bienestar pleno a las familias mexicanas.
“Son un mecanismo que contiene, no un mecanismo que resuelve. Los programas sociales son necesarios, pero no sustituyen la prestación de servicios de calidad, porque cuando tú le transfieres dinero a alguien no estás resolviendo el problema estructural”, dijo.
