Con el aumento de las temperaturas en gran parte de México, la presencia de insectos dentro de las viviendas suele incrementarse de forma notable. Durante la primavera y el verano, el clima cálido crea condiciones ideales para que diferentes especies se reproduzcan, se desplacen con mayor facilidad y busquen refugio dentro de los hogares.
Especialistas en salud ambiental explican que el calor, combinado con la humedad y la disponibilidad de alimento, provoca que muchos insectos se acerquen a zonas habitadas. Espacios como patios, jardines, bodegas o áreas poco ventiladas pueden convertirse en refugios ideales para estos animales.
