NADADORES, COAH.— La tranquilidad nocturna de Nadadores se quebró abruptamente la noche del martes, cuando se confirmó el fallecimiento de una mujer de 34 años al interior de su vivienda. El hallazgo, realizado por sus propios familiares, desató una intensa movilización de los cuerpos de emergencia y autoridades policiales en la colonia Benito Juárez, un sector que hoy se encuentra sumido en la consternación.
La víctima fue identificada como Sheila Arizbet ¨N¨, quien residía en un domicilio ubicado en la intersección de las calles Melchor Múzquiz y Antonio Lombardo. Según los reportes iniciales, los hechos se registraron alrededor de las 21:00 horas, momento en que el sistema de emergencias recibió la alerta sobre una persona inconsciente en una de las habitaciones del inmueble.
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Fueron la madre y las hermanas de Sheila quienes realizaron el macabro descubrimiento. Al ingresar a la habitación, localizaron a la joven, quien presuntamente utilizó una soga para terminar con su existencia. A pesar de la rápida intervención de los paramédicos de Protección Civil de Nadadores, las maniobras de auxilio fueron en vano; la mujer ya no contaba con signos vitales al momento de la valoración.
Elementos de la Policía Municipal procedieron de inmediato al acordonamiento del área, estableciendo un perímetro de seguridad para preservar la escena en espera de los servicios periciales. Minutos después, arribaron detectives de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía de Justicia para iniciar con las diligencias de campo y la recolección de testimonios.
Sheila Arizbet era una figura conocida y estimada en su comunidad. Dedicada a la elaboración y venta de tortillas de harina, sus allegados la describieron como una persona amable, alegre y conversadora. Sin embargo, trascendió que la joven madre atravesaba por un periodo de profunda depresión y crisis por motivos personales, carga emocional que aparentemente derivó en la fatal determinación.
Habitantes de la zona señalaron con asombro que la tragedia parece ensañarse con ese punto específico de la colonia. Recordaron que, en años previos y a escasos metros de donde habitaba Sheila, un hombre y otra mujer también se quitaron la vida, sumando este nuevo caso a la memoria colectiva de la calle Múzquiz.
Tras concluir el peritaje en el sitio, las autoridades ordenaron el levantamiento del cuerpo para su traslado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde se le practicará la necropsia de ley antes de ser entregado a sus deudos para los servicios funerarios.
(Con información de medios locales)
