
Así como un bateador con el promedio .300 es considerado de élite en el béisbol, y solo los mejores alcanzan ese nivel, Enrique Kerlegand mantuvo una trayectoria impecable y consistente a lo largo de décadas.
¡STRIKE ONE!
A veces los que vivimos aquí no vemos ni sentimos a la ciudad como lo hace la gente de fuera. Estamos tan inmersos en la rutina diaria, en las calles que recorremos sin pensar, en los rincones que ya no nos sorprenden, que perdemos de vista la magia que otros descubren al llegar.
Gente de muchas latitudes ha llegado a esta ciudad y la ha hecho suya. Son personas que eligieron quedarse, que adoptaron a Saltillo como su hogar. Trajeron consigo sus historias, sus talentos y los dejaron en esta tierra. Su trabajo ha enriquecido nuestra ciudad de maneras que a veces pasan desapercibidas para quienes nacimos aquí. Ellos ven lo que nosotros ya no miramos, valoran lo que nosotros damos por sentado, y nos recuerdan por qué en Saltillo vale la pena vivir.
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