
Esta gastrónoma-filósofa del sabor les comparte vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla, donde cada ingrediente tiene historia y cada platillo se cocina con memoria.
El betabel —también conocido como remolacha— se originó a partir de una especie silvestre marina, Beta vulgaris maritima, que crecía en las costas del Mediterráneo y de Europa. Su cultivo se remonta a la Edad de Piedra en el norte de África, donde inicialmente se consumían sus hojas y la raíz se utilizaba con fines medicinales antes de popularizarse como alimento en Europa.





