La etapa de Hirving Lozano en San Diego FC se encamina a un cierre anticipado. A un año de haber llegado como el primer jugador franquicia del club, la directiva informó que el delantero mexicano no entra en los planes deportivos para la temporada 2026 de la MLS y que ya se trabaja en su salida. Con esta decisión, el nombre de “Chucky” vuelve a colocarse en el mercado internacional y reabre, de manera inevitable, el debate sobre un posible regreso a la Liga MX.
Lozano no juega en el futbol mexicano desde 2017, cuando disputó su último partido con Pachuca antes de emigrar a Europa. En aquel momento, algunos clubes locales mostraron interés por retenerlo, pero la postura de los Tuzos fue clara: la prioridad era una venta al extranjero. Casi nueve años después, el escenario es distinto. El atacante tiene 30 años y un recorrido que incluye etapas en PSV Eindhoven, Napoli y ahora la MLS, aunque su situación contractual representa un reto para cualquier pretendiente.
TE PUEDE INTERESAR: Steelers de Pittsburgh vs Texans de Houston: horarios y detalles de la Ronda de Comodines NFL 2026
El principal obstáculo es económico. San Diego FC le otorgó a Lozano el contrato más alto para un futbolista mexicano en la historia de la liga estadounidense. Firmó por cuatro años, hasta diciembre de 2028, con un salario base de seis millones de dólares anuales, cifra que puede alcanzar los 7.6 millones con bonos y compensaciones, de acuerdo con la Asociación de Futbolistas de la MLS. En la temporada pasada fue el quinto jugador mejor pagado de la liga, solo por detrás de Lionel Messi, Heung-Min Son, Sergio Busquets y Miguel Almirón, superando a otros mexicanos como Carlos Vela, Javier Hernández y Héctor Herrera.
