WASHINGTON- El “bloqueo” del presidente Donald Trump en las costas de Venezuela a barcos petroleros sancionados genera nuevas interrogantes sobre la legalidad de su campaña militar en Latinoamérica, a la vez que azuza preocupaciones de que Estados Unidos pudiese estar más cerca de una guerra.
El gobierno de Trump dice que su bloqueo está diseñado estrictamente para el caso y no está dirigido a civiles, lo cual constituiría un acto ilegal de guerra. Sin embargo, algunos expertos advierten que el confiscar petróleo sancionado vinculado al presidente Nicolás Maduro podría provocar una respuesta militar de Venezuela, lo que involucraría a las fuerzas estadounidenses de una manera que va mucho más allá de sus ataques a embarcaciones que presuntamente transportan drogas.
TE PUEDE INTERESAR: Las incautaciones de buques realizadas por EU estancan la industria petrolera venezolana
“Mi mayor temor es que es exactamente así como comienzan las guerras y como los conflictos se salen de control”, dijo el representante demócrata Jason Crow, quien combatió en Irak y Afganistán. “Y en este gobierno la sensatez brilla por su ausencia, y tampoco se consulta al Congreso. Así que estoy muy preocupado”.
Claire Finkelstein, profesora de derecho de seguridad nacional en la Universidad de Pensilvania, explicó que el uso de una táctica tan agresiva sin la autorización del Congreso traspasa los límites del derecho internacional y parece cada vez más un intento velado de provocar una respuesta venezolana.
“La preocupación es que nos estamos metiendo en un conflicto armado”, agregó Finkelstein. “Estamos incrementando la apuesta para intentar que ellos cometan un acto de agresión que después justifique un acto de defensa legítima por nuestra parte”.
LA GRAN MAYORÍA DE LOS REPUBLICANOS ESTÁN DE ACUERDO CON LA CAMPAÑA
Trump ha utilizado la palabra “bloqueo” para describir su táctica más reciente en una creciente campaña de presión contra Maduro, quien ha sido imputado de narcoterrorismo en Estados Unidos y ahora es acusado de utilizar las ganancias del petróleo para financiar el narcotráfico. Si bien Trump dijo que sólo se aplica a las embarcaciones que enfrentan sanciones económicas estadounidenses, la medida ha provocado indignación entre los demócratas y, en su mayoría, encogimiento de hombros, si no es que vítores, entre los republicanos.
El representante republicano Michael McCaul opinó que el hecho de que Trump vaya contra petroleros sancionados vinculados a Venezuela no es distinto de intentar bloquear el flujo de crudo iraní.
