
WSHINGTON- Cuando Stephen Miller, uno de los principales asesores del presidente Donald Trump, defiende las medidas enérgicas que el gobierno de Trump está tomando contra la inmigración, no solo se enfoca en los actos de aquellos que llegaron a Estados Unidos desde otro país.
Cada vez con más frecuencia, también culpa a sus hijos.
TE PUEDE INTERESAR: Asesor de Trump afirma que cárteles gobiernan la CDMX
La idea de Miller de que siete décadas de migración han producido millones de personas que reciben más de lo que aportan, una afirmación refutada por años de datos económicos, está en el centro de la campaña del gobierno de Trump para restringir la inmigración y deportar a los migrantes que ya se encuentran en el país.
Pero ahora insiste en el argumento de que los migrantes llevan a Estados Unidos problemas que se extienden por generaciones.
“Con muchos de estos grupos de migrantes, no solo la primera generación no tiene éxito. De nuevo, Somalia es un claro ejemplo”, dijo Miller en Fox News este mes, y añadió: “Se ven problemas persistentes en cada generación posterior. Entonces se ven tasas constantemente altas de uso de asistencia social, tasas constantemente altas de actividad delictiva y fracasos reiterados en la asimilación”.
Esta ofensiva retórica se produce en un momento en que el gobierno está pidiendo a la Corte Suprema que mantenga la orden ejecutiva de Trump que pone fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, el principio, sostenido durante mucho tiempo, según el cual los niños nacidos en suelo estadounidense son automáticamente ciudadanos.





