
Siguiendo la estrategia de su mentor Andrés Manuel López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum dedicó ayer insultos, desprecio y ataques a quienes piensan participar en la manifestación convocada a nombre de la Generación Z el próximo sábado. Afuera del Salón de la Tesorería, donde dirigió sus epítetos a quienes llamaron a la protesta en contra de sus políticas, el Palacio Nacional, sede del gobierno y su residencia, amaneció abrazado por vallas metálicas de tres metros, un laberinto que cubrió la Catedral Metropolitana y el Palacio del Ayuntamiento, cabecera del gobierno capitalino.





