Nacidos entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre, los Escorpio son hijos del elemento agua, regidos tradicionalmente por Marte y, en la astrología moderna, por Plutón, el planeta de la transformación y los secretos. Esta dualidad los convierte en almas profundas, intuitivas y apasionadas, capaces de reconstruirse después de cualquier caída.
