Vejez. Ser viejo. El tema ha gustado. También ha incomodado. Y eso es lo importante: que usted tome lo necesario de mis letras si lo considera digno de ello; y lo contrario, deseche usted los restos, los retazos, si los considera puro bagazo. Hablo de la vejez en general y de mi vejez en particular. Lo hago por varios motivos, uno de ellos simple y sencillo: pues caramba, soy viejo a mis 60 inviernos.
