
CIUDAD DE MÉXICO- Hace tres años, Hannah McGrath se sentía más desanimada que nunca; no tenía trabajo y mantenía una relación solo para poder pagar el alquiler en Los Ángeles. “Me sentía muy, muy perdida”, dijo.

CIUDAD DE MÉXICO- Hace tres años, Hannah McGrath se sentía más desanimada que nunca; no tenía trabajo y mantenía una relación solo para poder pagar el alquiler en Los Ángeles. “Me sentía muy, muy perdida”, dijo.