El que Claudia tome ese rumbo, se está arriesgando demasiado, porque tarde que temprano se arrepentirá, que ojalá recapacite a tiempo y cuanto antes dé reversa a ese camino, que no es otra cosa que una real falsedad, y no siga permitiendo que AMLO siga metiendo su cuchara detrás del trono presidencial, y de una vez por todas, tome las riendas de su Gobierno sin él a cuestas, que en vez de ayudarle le está dañando sobre manera, ya que todavía es tiempo de que recupere el tiempo que ha perdido inútilmente, en ese sobado “segundo” piso.
