
MADRID- El año 2024, marcadamente electoral, ha sido escenario de numerosas campañas de desinformación para tratar de influir en la ciudadanía: desde las falsedades que fluyen en las redes y luego son replicadas por las élites políticas, como en EE.UU., a las injerencias extranjeras que viran resultados electorales, como en Rumanía.





