
Cada octubre, el color rosa se convierte en símbolo universal de una causa que trasciende fronteras. El listón que adorna camisetas, monumentos y campañas representa la esperanza de millones de mujeres que viven o han superado el cáncer de mama. Más allá de un gesto visual, este mes sirve para insistir en la importancia de la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos oportunos.





