
Para el año 2050, Saltillo va a requerir el doble de viviendas que con las que cuenta actualmente, lo que supone un reto de planeación para no extender más la mancha urbana.

Para el año 2050, Saltillo va a requerir el doble de viviendas que con las que cuenta actualmente, lo que supone un reto de planeación para no extender más la mancha urbana.