
Anticipar el futuro es una de las más caras aspiraciones del ser humano. Y si anticiparse a los acontecimientos ha sido importante para las personas de a pie, lo ha sido aún más para quienes ejercen el poder. Por ello, a lo largo de la historia, los gobernantes han recurrido a todo tipo de oráculos, augures y profetas en el intento por atisbar en el porvenir.





